La forma como la conciencia personal integra el sentido del sistema psicosemiótico de la existencia humana todavía nos resulta muy opaca y oscura. Ocurre. Es imposible dudar de ello aquí. Y resulta muy difícil tratar de explicar con toda exactitud por qué y cómo. Quizá la explicación sea materialmente imposible. Pero ocurre.
Ocurre la semiosis.
Primero están los signos y luego la conciencia que les encuentra sentido.
No hay signo sin conciencia viva que lo reconozca como tal. Luego entonces el ser del signo no es algo material. Sin embargo siempre se presenta en la materia. Que es lo que parece imposible entender. Pero nos da sentido.Tal vez ese pensar anterior a la materia del signo únicamente sea un deseo. No una realidad. Como las utopías, como la ficción literaria. Un deseo sin lugar en lo real. Al menos no todavía.
Lo que sí nos interesa es el sentido, los mensajes, lo que sí se desea comunicar con signos, por signos...
El espíritu humano.
Que, entonces, quizá, por hacerle caso a Foucault, no sea nada claro y fijo. Un deseo. Que ocurre.
Al poder establecer de este modo (con signos) el planteamiento anterior (la posibilidad de lo mejor), ya no nos encontramos en el principio (ignorancia) sino en el final (saber) del curso de semiótica para principiantes.
No hay ya nada más qué empezar a enseñar aquí sobre el tema de la semiótica, aquí, para quien viene ascendiendo desde el principio, ya todo ha comenzado, lo que falta por saber da más luz sobre el tema; y más bien ahora todo quiere avanzar más allá del principio y los principios. Todo quiere ser ya un curso de semiótica para quienes han avanzado más allá del principio. Algo que ya saben quienes vienen entendiendo bien desde antes, tal como podemos entender. Se acaba la enseñanza de semiótica para principiantes; en este punto del discurso de esta blog consideramos haber expresado, ya, los fundamentos básicos para que cada quien pueda pensar, aplicar y criticar por cuenta propia la semiótica a todo lo que esté pensando, para así tratar de pensarlo mejor. Comprender mejor la importancia de los signos en nuestra existencia.
Algo que sirve sin duda para fundar de forma académica la ética democrática del periodismo y la opinión pública.
Bienaventuradas aquellas almas nobles que comprendieron el trabajo estudiante ideal como la gentileza de aportar comentarios al tejido real del tapiz interactivo de este Curso, ello significa hacer un esfuerzo colectivo por elevar en los hechos el nivel de intercomunicación de este espacio-objeto-representante general de nuestra intercomunicación inmediata.
(Dení Malo, Gloria Hernández, María Adela Hernández Reyes y Salvador Mendiola)

1 comment:
Álgebra Semiótica...
Consiste en convertir en sistemas algebráicos todos los códigos psicosemióticos.
Para ello hay que saber cerrar dichos sistemas. Mediante el reconocimiento y la distinción existente entre fronteras y límites. Las fronteras en realidad iluminan coincidencias, puntos de unión, causan ambigüedad y contradicción en los sistemas; mientras que los límites no tienen de verdad nada del otro lado, son puntos en apariencia finales, marcan hasta dónde llega el conocimiento real sobre el sistema.
La clave para integrar los sistemas algebráicos radica en hacerlos recursivos, es decir: capaces de revisar su funcionamiento para tratar de hacerlo mejor. Ir de un lado al otro del signo de igual como en un binomio algebráico.
Porque hasta ahora todo lo humano posible e imposible caba dentro del modelo digital base: 1/0. Un dispositivo de tres signos, capaz de comunicar órdenes en apariencia infinitas, pues todo cabe en la estructura simbólica de los dígitos cibernéticos.
Las fórmulas deben buscar expresar el objeto de acuerdo a estructuras triádicas. En álgebra, recuerda, el signo de igual es ya un elemento de la triada, los otros dos elementos son los brazos del binomio.
Quizá La Realidad no sea así. Quizá las matemáticas y el álgebra son las ilusiones o deseos más irreales de la humanidad; pero hasta ahora han generado un inmenso control técnico sobre la materia. En eso se basa la necesidad de estudiar los signos como matemáticas y geometría, álgebra imaginaria...
Todo se reduce a un modelo base.
Todo modelo base cabe en un sistema de ecuaciones.
Todo sistema de ecuaciones tiene estructura dualista, en apariencia, en realidad: digital, en tres signos, en triadas...
Y todo modelo y sistema forman parte de otros modelos y sistemas.
Desde tal plataforma de enunciados algorítmicos complejos hay que producir el soft-ware posthispanolatinoamericano que nos haga presente de verdad en este medio y espacio. Con nuestra lengua castellana y nuestro estilo de ser y estar en el mundo como autoconciencia de los sistemas de signos y todo eso.
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