Bien, aquí ya estamos conversando tres entidades comunicativas. Es decir, ya habemos más de dos personas intercambiando textos por este medio.
Ahora – g-suz, aline t.o. y yo (chillys willys) tenemos en nuestras manos la cosa en sí de la semiótica.
La realidad ya nos permite suponer verdades importantes. Para desde ellas entender que no estamos alucinando ni nada más inventando en forma muy subjetiva y parcial lo que aquí ocurre. Tenemos verdades para objetivar el estudio de la semiótica.
Por ejemplo, supongo que ustedes no dudan que es muy probable que contamos con seis manos entre las tres personas ya mencionadas. Que también es muy probable que tenemos seis ojos, tres cabezas y que nos interrelacionamos por medio de un teclado y una pantalla en lo más inmediato, pues todo lo sostienen el sistema eléctrico y nuestras unidades personales de cómputo.
Tal es el proceso social que hace posible el sistema de sistemas de los signos entre las conciencias humanas vivas. Nos permite saber quiénes somos, cómo somos y cómo operar en el mundo material tal como somos.
Todo esto es una gran cosa de "ordenadores" –como les dicen en España a las computadoras. No sólo computamos dígitos, sino que ordenamos ideas e información. Pues todo es un gran sistema de cómputo, algo que la electricidad ha materializado en forma sorprendente a través de la técnica. Los seres humanos somos la parte orgánica y decisiva de un gran sistema de cómputo. Recibimos y emitimos unidades de información… signos. Y con ello hacemos posible nuestra existencia total.
De acuerdo con g-suz:
--El signo es un "recorte" del mundo, un recorte que puede servir para representar el mundo, incluso el mundo entero. El signo es una parte que permite pensar en otras partes e incluso en la suma de todas las partes.
Hay quienes piensan que los seres humanos somos la única especie que puede realizar con la mente este tipo de recortes del mundo, el recorte de los signos. Los animales, según parece, todo lo integran en una gran unidad, siempre parcial, dictada y tramada únicamente por el instinto.
Y de acuerdo con aline t.o.:
--El signo es un objeto singular. Un átomo, se puede decir, de la comunicación. Un objeto que – para las mentes que lo emiten/reciben -- está en el lugar de otro objeto. Como las pantallas de computadora que están en nuestro lugar ahora mismo. El signo es un “representante” de otra cosa, esa cosa es su “fundamento”, la razón por la que se presenta como un signo para las conciencias.
Sobre lo de esa famosa batalla entre Constantino y Majencio por allá del año 312 de nuestra era y cerca de donde hoy está la ciudad italiana de Milán…
¿Por qué nos interesa recordarla aquí?
Es un momento histórico real donde se unirán el Signo, Jesucristo y la política imperial de Roma. La auténtica fundación del cristianismo como religión de estado.
Desde ese momento la cuestión del signo y los signos deja de ser filosofía o mero pensamiento, se convierte en razón de estado. Constantino se convertirá en emperador de Roma aduciendo que tal destino se lo comunicó un signo. Un signo muy preciso: el de un nombre que también es un calificativo: PXRISTOS –como en “psicoanálisis” la letra “p” no suena, en realidad en latín con las letras PX representaban la letra “x” del griego. Una palabra que quiere decir “el ungido”, “aquél que ha sido bañado en aceite (para limpiarlo del polvo de los caminos)”, “el que brilla como lámpara de aceite” y así sucesivamente.
La “unción” o “baño de aceite” era un gesto que formaba parte del ritual para darles poder político a los reyes en Oriente y Roma lo tomó de ahí. Bañar en aceites muy caros y finos a quienes iban a gobernar el imperio. Todo eso pegó con que Jesús el de los evangelios había sido ungido con aceite por aquella mujer a la que ligan con María Magdalena vayan ustedes a saber bien por qué, pero tal bolita de nieve ya hizo rodar en ella al mismito Tom Hanks, que seguro que no es tan lelo como Forrest Gump y de close-up pinta mejor que Leonardo Da Vinci.
Aquí ya tenemos algo interesante “Jesús” y “Cristo” son palabras diferentes, luego las hemos juntado muy bien en “Jesucristo”. Y Roberto Carlos, el cantante brasileño, nos aportó la más interesante “Jesús-Cristo”.
“Jesús” es una palabra de origen judío: “yoshua”. Para sintetizar lo mucho que puede significar, reduzcámoslo a “rey”, “sacerdote” y “profeta”. De ahí que el nombrecito, como, por ejemplo, el de “Salvador”, es más que un mero nombre. Que un salvador se llame Salvador es lo que ya deja sospechar que estamos leyendo un mito, no una historia real –se sabe esto con claridad desde el diálogo Cratilo de Platón, cuando menos.
Total. Signo, nombre de Jesús y Roma son las fuerzas que básicamente nos tienen hoy día estudiando semiótica.
Y así también ya vemos que la semiótica tiene que ver con las guerras y los fanatismos, con los sueños y quienes dicen que los interpretan. Con el miedo a la muerte y el uso de la violencia.
Pues gentes como Saussure y Peirce se dieron cuenta que la definición griega de signo está en la palabra “Sema” y que ello tiene mucho que ver en la construcción del mito judeocristiano de Jesucristo, lo mismo que en el trabajo científico de reconocer que la Palabra de Dios es un Signo y que signos y palabras son la sustancia de la mente humana.
En griego clásico, “sema” quiere decir “señal (hecha con el cuerpo, no necesariamente con la boca; como mover las cejas, por ejemplo); pero también significa “palabra” y “signo”, lo mismo que, ojo, mucho ojo, también puede significar “tumba”, el sitio donde se entierra a los seres humanos muertos.
Pero también todo esto de Cristo, Roma, Constantino, el imperio y la filosofía griega llenó de ruido mitológico, teológico e ideológico a las palabras “Signo” y Sema”. Guerra, mucha guerra. En parte por culpa del Signo y los signos.
¿Se dan cuenta?
Tal es el gran espacio histórico donde se trama la construcción de la ciencia que aquí estudiamos.
Espero de este modo aclarar un poco lo que g-suz pide que aclare sobre la frase: "In Hoc Signo Vinces".
(También espero que, desde aquí, se haga más luz sobre el simpático debate “religioso” en que estamos dentro del blog de Arte y Comunicación 2007.)
El signo es un concepto que nos hizo comprensible y deseable el trabajo de deshacer la ilusión religiosa, especialmente la que funda el origen de lo sagrado en el verbo, la palabra, el ungido, el mesías…
Ahora debemos comprender que lo que nos salva como persona y especie sí son los signos, y que dicha salvación nos la damos los seres humanos con el uso de los signos. La salvación humana es un producto del trabajo humano con los signos y es una salvación muy humana, o sea, frágil, inestable, insegura y muy seguramente mortal.
Y si es que ahora mismo estamos pensando y con vida, pues está ocurriendo esa salvación por los signos.
Ésta es una parte valiosa de la gran lección que nos dan los signos cuando los estudiamos desde la semiótica –y en eso estamos. La lección de que las cosas que hemos creado como especie humana son el espíritu que nos da sentido. Algo de verdad muy importante.
El estudio de lo sagrado tiene mucho que ver con el estudio de la semiótica como física y matemáticas, no así con los sueños de dioses y teologías.
¿Qué hay que hacer más claro para comprobar que ya objetivamente tenemos auténticas verdades en común sobre el estudio académico contemporáneo de la semiótica?
Verdades, espero yo, que nos liberan, ya, en este discurso, de la fe ciega y sus obsesiones de saber qué es lo que quiere o no quiere "Dios"; pues, si al menos la mitad de esas verdades que nos comunican aquí ya son nuestras como saber sobre el signo y los signos, entonces aquí mismo ya estamos caminando de forma razonable y abierta sobre el significado del estudio de los signos, punto de partida de la construcción de las ciencias de la comunicación. Terminó la condición de principiantes puros para g-suz y aline t.o. Con ustedes ya trabajamos como aprendices de semiótica.
Porque ya nos encontramos adentro de la cuestión semiótica, ustedes dos y yo. El principio de este Curso ya está atrás en el tiempo de las tres entidades comunicante que operamos en este segmento del Curso.
Por tanto, aquí -- con este conjunto de signos -- conversamos de verdad: un cuerpo docente responsable de la blog entera (chillys willys) y dos cuerpos estudiantes (aline t.o. y g-suz) responsables de los comentarios.
Las demás personas inscritas en el Curso tienen que comentar algo para saber por dónde andan o hasta dónde llegaron en su condición de principiante; recuerden eso, no tienen que saber nada antes para estar ya dentro del curso pero sí tienen que hacer algún tipo de comentario, aunque sólo sea poner un signo de interrogación, si no lo hacen, pues no me es posible explicarles más que lo que ya está aquí explicado, según creo y espero.
(OJO. Otra vez, quienes entienden de la blog de Arte y Comunicación 2007 no han hecho ni un sólo comentario sobre el video de Fluxus incluido como ejemplo en un segmento anterior de esta blog. ¿Será de verdad un efecto o síntoma del síndrome de amnesia Bart Simpson? ¿En serio las obras y el espíritu de Fluxus no les causan ningún comentario? ¿Verdad que desde la mirada crítica de la semiótica ese poema del Fluxus actual resulta más complejo como cosa de la comunicación con signos que como una mera obra de arte? Es importante porque nos deja ver y oír muchas texturas de representamen, por ejemplo.)
Quede claro aquí. Este curso de semiótica para principiantes, si se fijan bien, trata de funcionar como un juego de ajedrez con reloj. El tiempo en que tarda en llegar un comentario de ustedes es el tiempo máximo en que tardará en aparecer una nueva lección en esta blog. De modo que vamos como en una carrera ritual rarámuri, donde únicamente hay punto de partida claro y concreto, que es cuando todo mundo se echa a correr; pues la meta a dónde se dirigen con esa carrera se establece hasta que todo mundo, sin parar de correr y correr, considera que la carrera ya debe terminar; por eso llegan a durar corriendo por la sierra, patea y patea una pelotita de madera, hasta tres semanas seguidas. Nomás paran de correr y correr cuando comen algo que no sea puro pinole y para dormir un rato cada noche.
Lo bueno de la compu es que puedes comer mientras que lees y escribes, y que, si te duermes, el ruido de las actualizaciones automáticas, los chats y los correos-e te hace despertar de vez en cuando. Con la tele se siente muy feo despertar con el Canal de Ventas.
Wednesday, October 04, 2006
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1 comment:
Interesaante reflexión desde la semióntica. Un blog muy interesante.
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