Wednesday, October 11, 2006

LA TRIADA DEL SIGNO COMO REPRESENTAMEN

Recordando que...


Un signo (o representamen) es algo que se presenta ante alguien (o interpretante) por algo (o fundamento) en algún aspecto o capacidad.

De acuerdo a la forma o manera en que el representamen expresa para la conciencia del/la interpretante los aspectos o capacidades del fundamento, los signos pueden ser de tres tipos:

Íconos. Representan de modo indirecto o convencional los aspectos o cualidades sensibles del fundamento. Tal como ocurre en la pintura figurativa, donde con manchas y líneas de colores se reproduce la apariencia ante los ojos del/a interpretante de los objetos y las personas, lo mismo que ocurre con la escultura figurativa. El sabor a límon de un jarabe artificial también es un ícono.

Índices. Representan de modo directo la marca material del fundamento. Como las fotografías que son huellas lumínicas directas de la presencia material de lo fotografiado, lo mismo que las huellas que deja una persona sobre la arena de una playa o el humo que indica la proximidad del fuego, y viceversa. El jugo del limón en la boca es un índice del limón.

Símbolos. Representan de modo convencional aspectos o cualidades generales del fundamento, son acuerdos sociales que nada suelen tener de la presencia natural de lo que representan. Como ocurre con las palabras o lenguaje verbal, que no contienen en sí nada del fundamento, pues lo han convertido en un objeto simbólico. Por ejemplo: nada “se quema” con la palabra “fuego”, nada “corre” en la palabra “corre”, ni se “ve” para nada el color que expresa la palabra “rojo”. La palabra "limón" es un símbolo de tal fruto cítrico.

Claro, las combinaciones entre estas tres posibilidades les agregan signficancia. Por ejemplo, escribir la palabra “oro” con oro verdadero.

Según esta propuesta -- y retomando aquí un tema anterior de este curso -- podemos plantear que el “yo” actúa como un índice y un símbolo de la conciencia para la propia conciencia. El "yo" es un objeto gramatical simple que empleamos para nombrar un sistema que revela ser muy complejo y delicado. De tal modo, la conciencia o yo esencial en realidad es un conjunto plural de identidades (memoria) y no una sola de ellas.

La conciencia personal es un sistema semiótico plural donde el yo esencial realmente es una idea relativamente constante, un tejido de muchos yo y no una fijeza permanente. Por tanto, nuestra identidad personal y lo que somos para nuestra propia conciencia es realmente un producto “mental” del signo y los signos.

¿Dudas? ¿Preguntas?

3 comments:

Chorcha Chillys Willys said...

Pues, sí, así es, tal como dices, aline t.o. Son índice de las personas concretas que realizaron el representamen, en el caso del aguilucho gente de Teotihuacan. Pero en la imagen de Venus que presentamos la construcción del representamen la hizo la profesora Hernández Reyes. Y así avanzamos en el análisis.

Los aguiluchos también son iconos de eso, de aguilucho. De modo que son ícono, índice y símbolo al mismo tiempo. Por eso pueden comunicar mucho.

La representación de Venus está más alejada del ícono y constituye más bien un símbolo. Es como un plano de arquitectura o como el diagrama de funcionamiento de un aparato electrónico. Pues representa más que nada conceptos y no cosas materiales de lo que llamamos orden natural. Sin embargo, la figura en sí algo tiene que ver con la forma como se mueve ese planeta sobre el cielo, durante un tiempo como estrella matutina, luego desaparece y reaparece en el cielo como estrella de la tarde, vuelve a desaparecer y reaparece del otro lado.

Chorcha Chillys Willys said...

Algo más, tu comentario nos hace ver el juego alegórico que se abre entre la visión de Venus como un polluelo de águila, en relación al sol que era visto como un águila adulta o también como un jaguar. Un sistema de metáforas difíciles de entender para quienes no tratamos de modo cotidiano con tales animales y su simbólica.

Chorcha Chillys Willys said...

Los signos, de acuerdo al modelo de Peirce, tienen muchos valores al mismo tiempo. Lo importante es determinar cuáles son los valores que predominan en ella.

Por ejemplo, en las imágenes empleadas como ejemplo del hallazgo en Teotihuacan, la del aguilucho primero es un ícono y luego es un símbolo. Mientras que la del monte de Venus, primero es un símbolo y luego es un ícono.

La jirafa es un ícono de jirafa y un rhema de movimiento. Todo depende de cómo se resuelve lo de verle cinco patas en lugar de las cuatro que debe tener. Puede ser el ícono de un monstruo, o un ícono simbólico de movimiento, luego entonces un rhema de movimiento.