Sunday, October 08, 2006

Lo de la libertad es complicado, immanuel.

Si por libertad entendemos hacer lo que se nos pegue la gana, pues bien, cada quien puede interpretar las cosas como se le pegue la gana.

Pero si la libertad es responsabilidad personal ante la realidad, pues la libertad nos obliga a interpretar de forma objetiva lo objetivo. Creo que por ahí va la idea de Umberto Eco.

Según los planteamientos más radicales: la libertad no es llevarles la contraria a los otros, la libertad es hacer lo que la razón social demanda. Libertad es compromiso. Un buen punto para entender esto es el libro Crítica de la razón práctica de Immanuel Kant.

Pero, sí, es cierto, la libertad humana es algo tan "libre" que nos permite equivocarnos si queremos; aunque ello no impide que de todos modos estemos equivocados. Sin embargo, cuando se emplea la libertad personal de modo objetivo, es decir, de acuerdo al sentido común y la sana razón, también nos permite acertar y comprender la realidad. Por eso recurrimos a la(s) ciencia(s) de la comunicación como herramienta para ser más objetivos en nuestras interpretaciones de la realidad.

La libertad, por cierto, no nos permite modificar lo objetivo. Por más libres que seamos, nunca podremos romper la ley de la gravitación universal, ni podremos hacer que el tiempo se detenga o que regrese a algún punto del pasado. La libertad se sostiene en el orden material objetivo, ser libre tiene que ver con reconocerlo así. En el libro La ideología alemana, Karl Marx plantea que nadie puede ser tan "libre" que consiga caminar sobre el agua nada más por su pura voluntad.

Ahora sería bueno agregar tu opinión al respecto. Lo mismo que las de las demás personas que están siguiendo el curso.

2 comments:

Chorcha Chillys Willys said...

Pues, así es, tal como plantea aline t.o. La libertad no es instinto ni naturaleza, la libertad no es una cuestión biológica ni física. La libertad es una construcción humana, más preciso: una construcción social.

Sólo hay libertad en sociedad. Y la libertad así es un producto de la razón, una toma de conciencia.

Por ello, la razón social no es por necesidad lo mayormente difundido ni lo generalmente aceptado. Ese tipo de "sentido común" ya la filosofía griega lo consideraba defectuoso, incompleto, más que nada "irracional".

La razón, tal como plantea immanuel con el ejemplo de la tierra plana, generalmente brota desde las minorías. La razón es un aprendizaje, un producto de la educación. Algo que no llega de principio a todo mundo.

Hacer lo que la razón social demanda significa tomar en cuenta la mayor cantidad posible de puntos de vista y de posibilidades. Un don, también sabían los griegos, de poca gente. Porque poca gente tiene tiempo para tanto. Sin embargo, una vez que alguien llega a esa adecuación de la razón personal con la razón social, por ese mismo hecho puede comunicar mejor su experiencia. Y de allí las razones que liberan se propagan y llegan a muchas personas y se convierten en lo establecido que habrá que volver a revisar y criticar, de modo interminable.

Y de allí brota la importancia actual de razonar por medio de herramientas tan finas y delicadas como la semiótica, la retórica, la hermenéutica y la informática. De allí, por tanto, la importancia histórica actual de la ciencia de la comunicación que integra, produce y practica tales formas de conocimiento. Una de ellas es nuestro actual objeto de estudio.

Para razonar mejor y ser más libres. Porque la razón incrementa la libertad.

Y en eso estamos.

Chorcha Chillys Willys said...

Un dato más: el concepto de "imperativo categórico" -- puesto en juego por Kant en la crítica de la razón práctica --expresa muy bien esto de que la razón y la libertad son una cuestión social, objetiva y razonada. Un modo sabio y correcto de obedecer el mandato social de ser libres.