Thursday, October 05, 2006

Yo Signo

Va un intento de respuesta…

Sí. Una persona puede ser un signo-objeto para sí misma, tal como lo supone g-suz.

Todo es cosa de recordar el planteamiento básico de Peirce, quien dice que el signo es primero que nada pensamiento. Cuando una persona piensa en sí misma se convierte en signo para ella misma. Más adelante veremos que la conciencia es un índice para sí misma, que estar conscientes es estarnos pensando como sujeto y objeto al mismo tiempo. Tomar conciencia de ello es lo que se conoce como autoconciencia. Que una persona pueda distinguirse de sí misma dentro de su pensamiento, para así poder juzgar sus acciones y deseos. Es lo que llamamos: conocerse a sí mismo. Un paso fundamental para ser de verdad responsables.

En la mente hay una carga de energía pensante que representa (como signo-representamen) a la persona (que es el objeto fundamento de tal signo) para ella misma (interpretante del signo como representación del fundamento). Tal carga de energía o signo puede distinguirse con claridad de los demás signos presentes en la conciencia, es el yo esencial donde se apoyan todos los pensamientos y recuerdos de la persona.

Poder tomar conciencia de ello es un gesto de madurez. Nos permite pensar con mayor objetividad. Saber quién somos.

¿Se entiende bien?

PORQUE LO SIGUIENTE, ENTONCES, ES RECONOCER QUE EL "YO" -- NUESTRO "YO" -- ÚNICAMENTE ES UNA "CORTESÍA" GRAMATICAL, UN "DON" DE LA SEMIÓTICA.

2 comments:

Chorcha Chillys Willys said...

No exactamente "despojarnos" del yo, sino, más bien, "distanciarnos" del yo. Reconocer que el yo es una suma de partes, no una unidad básica.

Es decir, el yo esencial está siempre por encima del yo manifiesto. No lo podemos pensar porque en realidad nos está haciendo pensar, es el soporte de los pensamientos. Lo que sí podemos pensar son los pensamientos, las partes. Partes que podemos separar mentalmente, diferenciar y criticar.

Por ahí va la noción de autoconciencia que nos permite adquirir el análisis de los signos. Saber que somos la suma de muchos yo, una suma siempre cambiante.

El yo esencial es como una pantalla de computadora, sirve para hacer presentes en él los yo manifiestos, parciales, gramaticales. No piensa, permite pensar. Es lo que se apaga cuando morimos como conciencia, algo que ocurre siempre antes de que muera el cuerpo en que estuvo esa conciencia integrada por muchos yo.

Total. Con el yo esencial comprendemos los signos en general. Es la base de la comunicación viva. Mientras los yo parciales son los enunciados o mensajes que integramos con el uso e intercambio de signos.

Aquí, como dice ottinger, ya estamos caminando por la onto-semiótica. Es decir, por la semiótica con que se deshacen las trampas de la metafísica.

Ojalá se entienda.

Chorcha Chillys Willys said...

Para aline t.o.:

Exacto. Tal como lo planteas es como lo estamos tratando de explicar.

El YO es un sistema semiótico.